Cultivar las plantas de cannabis correctamente es clave para conseguir un buen resultado. Lo primero que debemos hacer será elegir una variedad de semillas que nos de el sabor y el efecto que nos guste,y que se pueda desarrollarse bien en el clima donde vayamos a hacer el cultivo.
Tendremos que decidir si queremos cultivar en interior o exterior. No todas las plantas de marihuana son iguales y se comportan igual, sino que se portarán mejor bajo lámparas y otras peor, las mejores para interior suelen ser las indicas y las peores suelen ser las Sativas por su larga floración.
Cuando plantemos en interior, tendremos que estar muy atentos a controlar la temperatura, las horas de luz, y subministrar las dosis correctas de agua, luz y aire.
En primer lugar, es necesario saber dónde vamos a cultivar para saber el espacio que tenemos que renovar de aire, los focos que nos caben y hacernos una idea de como va a ser el cultivo. Los focos con los que vamos a disponer y la superfície total del habitáculo determinarán qué tipo de extractor es necesario. Para saber la cantidad de los focos que son necesarios, hay que tener en cuenta:
- Un 250w da unos 150g
- Un 400w da unos 250g
- Un 600w da unos 400g
Para calcular el caudal de aire que tenemos que renovar, necesitamos las dimensiones del habitáculo y la cantidad de w que vamos a meter dentro.
Es necesario uno o varios ventiladores, oscilantes, para que remuevan el aire de nuestro espacio de cultivo y no se creen bolsas de aire que no se renueve, ya que el aire viciado produce hongos y enfermedades en nuestras plantas. No debemos apagar la extracción ni de día ni de noche, siempre tiene que haber un flujo constante. El agua de riego es otro elemento importante, y medir el Ph del agua ayudará a reconocer las carencias y excesos de los nutrientes de las plantas.
No debemos añadir fertilizantes por lo menos hasta que nuestra planta tenga unas 6 hojas, y ahí ir añadiendo poco a poco, no echar lo máximo que manda el fabricante de primeras. Tampoco hay que añadirlo en todos los riegos, normalmente un riego con abonos y otro con agua sola, y si se vuelve amarillento, significará que le falta.
El crecimiento de las plantas de cannabis cuentan con 5 fases:
- Germinación. Esta fase empieza con la semilla; y la planta de marihuana está latente y necesita agua para empezar a desarrollarse.
- Plántula. La plata desarrollará las hojas de cannabis, y a medida que crezcan, también crecerán los foliolos.
- Vegetativa. En esta fase se produce el mayor crecimiento.
- Floración. Cuando la planta empieza a recibir menos luz, florecerá naturalmente; y poco a poco los cogollos dulces y resinosos empezarán a ser presentes.
- Cosecha. Es la fase más importante, donde se determinará el sabor de la marihuana, el aroma, el peso y sus efectos; elementos esenciales en el consumo de cannabis.